No pocas veces, la música deja de ser un evento para convertirse en un refugio tangible, y el pasado sábado, la Sala París 15 de Málaga custodió la expectación contenida de un público abarrotado que necesitaba volver a mirarse a los ojos con Sôber. A las 19:00h en punto, las puertas se abrieron para las entradas VIP , inaugurando esa franja íntima donde el engranaje se muestra al desnudo. Vivir la prueba de sonido, congelar el instante en el photocall de "Anandamida" y compartir miradas y palabras con la banda es un privilegio que reconecta al seguidor con la raíz humana de sus ídolos. Allí estaban Carlos Escobedo, Jorge Escobedo, Manu Reyes y Juan Sánchez , cuya incorporación ha encajado con una precisión quirúrgica en el ADN de la banda. A las 20:15h, la atmósfera cambió de tono con Flores del Infierno . Con una puesta en escena desnuda de artificios innecesarios, la banda de la que pronto daremos buena cuenta, demostró que no necesita grandes lujos para sosten...
ROJO SOSTENIDO
La música es ese lugar donde todos nos encontramos alguna vez